El resto son fragmentos

Por Sofia Celeste Vera
#20FF · 2024
Palabras cruzadas
Matías Piñeiro·Argentina, España·2024·64'·DCP

En Tú me abrasas, Matías Piñeiro se acerca a la obra de Safo a través de la naturaleza propia de sus poemas: los fragmentos. Fragmentos encontrados, fragmentos de la vida de los poetas que los escribieron, fragmentos de la naturaleza guardados en imágenes; coleccionarlos hasta lograr que una palabra corresponda a una imagen. A diferencia de sus otras películas, la ficción en Tú me abrasas aparece a partir de esta relación entre palabra-imagen, como si sus actrices vinieran a interpretar este juego, jugar a ordenarlo. El primer fragmento es el final de la vida del escritor italiano Cesare Pavese. Llegamos a él por las imágenes que lo evocan: el hotel Roma en Turín, al que acudió como un turista los últimos meses de su vida, el pasillo a su habitación, el ventilador girando en una tarde sin luz, la ventana abierta que da a un árbol y el único libro que dejo sobre su escritorio cuando decidió abandonar las palabras y quedarse con el gesto: su Diálogos con Leucò, el libro que más orgullo le daba haber escrito, aquel en el que se acercaba al lenguaje de los mitos, abriendo un espacio poético en la relación entre lo divino y lo humano. Piñeiro toma un fragmento del libro, el capítulo en el que Pavese imagina un diálogo entre la poeta Safo, aquella figura histórica de muerte mítica, y la ninfa Britomartis. Gabriela Saidón y María Villar interpretan a Safo y Britomartis respectivamente, mientras que Agustina Muñoz es la narradora, y también la estudiante de biología que interpreta las palabras de Safo y les permite guiar su vida, reviviendo los poemas, llenando los corchetes vacíos sobre los que Anne Carson, traductora al inglés de Safo, decía que “implican un espacio libre para la aventura de la imaginación”. Es en este vacío libre para la imaginación, y en la repetición que hace que memoricemos un poema, donde se abre el espacio de juego para la película. Filmando con una cámara Bolex de 16 mm, Piñeiro selecciona fragmentos de los paisajes por su poder estético. Entre San Sebastián y Atenas, las imágenes de Tú me abrasas conforman un universo en el que, al igual que la literatura argentina o Shakespeare en sus películas anteriores, las palabras de Safo tienen la fuerza para seguir encontrando musas, hablando a través de ellas. La insistencia en la repetición de las imágenes no es solo un ejercicio para memorizar los poemas, sino para crear con ellas un lenguaje de imágenes significantes, Pavese dice: “Sabemos que la más segura y rápida manera de asombrarnos es clavar la mirada siempre en el mismo objeto. Un buen día nos parecerá – milagrosamente– que a este objeto nunca lo habíamos visto antes”. Insistir con una imagen como deseo de que nos vuelva a sorprender, que vuelva a emerger una revelación. Ahora lo sabemos: lo muerto puede revivir. 

Ya no hay palabras en el corto diálogo de “Espuma de ola”, pero Piñeiro sigue buscando y se encuentra con palabras de Natalia Ginzburg que reviven por un momento la ciudad de su amigo, Pavese, y descubre con una nueva posibilidad de vida para las obras. Así como en 2014 se encontraron dos fragmentos nuevos de Safo, la película tiene la esperanza de que se encuentren más papiros de la poeta que hasta ahora son desconocidos. Con esta esperanza, podríamos deducir que Piñeiro también tiene otro deseo para el futuro del cine: que alguien vuelva a descubrir estas imágenes, que en un tiempo donde todo es fugaz, las imágenes permanezcan, dispuestas a volver a ser interpretadas. Todo en el mar, en las rocas, en el fílmico, parecería susurrar: “Alguien nos recordará, incluso en otro tiempo”.

BIO
Sofia Celeste Vera
Sofía Celeste Vera nació en Merlo en el 2003. Estudia Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Le interesa la filosofía política crítica y el cine documental. Desde 2024 escribe ocasionalmente para Taipei y En otro orden.
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