Este año asistimos a una edición especial del Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata FestiFreak. Asistimos a una versión inédita, polimorfa y extendida de nuestro festival. Una edición que se aparta del formato convencional, y que es una transición abierta a rumbos nuevos e inexplorados, que contempla las nuevas formas de ver cine, programarlo y revisitarlo. Un FestiFreak distinto, que todavía está en desarrollo, y que seguirá resignificándose al final de las más de 45 funciones que habremos hecho al concluir el año.
Después de dos décadas de trayectoria y trabajo incesante, entendimos que era necesario pausar y reflexionar sobre el rol de un festival de cine independiente como FestiFreak. El calendario, las exigencias continuas y acumuladas en un equipo reducido, entre otras limitantes, nos llevaron a replantear un escenario más amplio: la estructura y condiciones en que realizamos nuestro trabajo en el diseño, producción y programación del festival. Ante ese panorama, decidimos no paralizarnos y mutar. Abrimos un espacio para repensar los formatos convencionales de festival, experimentando con la estructura, para cambiar el aire y continuar desde nuevos ángulos pero con la misma perspectiva que impulsó a FestiFreak desde sus inicios.
En ese camino de reelaboración consciente, #21FestiFreak dio lugar a una agenda extendida con funciones en distintas salas, con enfoques complementarios y en sinergia con otros proyectos de conservación y difusión del cine. Con la idea de renovar la apreciación de las películas que solemos programar, alejadas de las miradas convencionales y el ritmo de la época, #21FestiFreak inició en agosto un itinerario de muestras que comprende la retrospectiva en formato fílmico de la obra de Leonardo Favio como actor y como director, y, el foco del director japonés Seijun Suzuki, junto a la Japan Foundation y la Embajada de Japón, y los ciclos de cine italiano y francés que desplegaremos, respectivamente, en Cinema Paradiso de La Plata y el Cine York de Vicente López antes de culminar el 2025.
En paralelo, FestiFreak abrirá su convocatoria para las competencias nacionales del próximo año, tanto como para la muestra internacional, en una apuesta a un futuro que nos espera con la certeza de no repetirnos y de renovar, una vez más, nuestra mirada sobre el cine, sus formas de circulación y apreciación, aquí y ahora.
Creemos que un festival de cine, sobre todo en este contexto, es una aventura. A los desafíos habituales de la producción independiente en el marco de una larga crisis, se suman las preguntas que hacen de FestiFreak algo siempre diferente, coherente en su cambio. ¿Adónde ir ahora? Las respuestas nos encontrarán en el camino hacia lo desconocido.
Acerca de la 21º edición del Festifreak